Se trata de una serie de elementos que una persona pone de manifiesto, al relacionarse con otros individuos y con su entorno, representados como características, patrones emocionales, comportamientos y pensamientos. La personalidad se comprende mejor al conocer los rasgos que la conforman, y que sirven para entender por qué un individuo se desenvuelve como lo hace, demostrando ciertas actitudes y maneras de actuar determinadas, en situaciones específicas.
Según explica Antoni Andrés Pueyo en el libro La personalidad (2016), “no se tiene que confundir persona con personalidad. La persona designa a un individuo humano concreto. La personalidad, al contrario, es un término científico que han formulado los psicólogos con la intención de formarse una idea de la manera de ser y actuar que caracteriza al organismo psicofisiológico que denominamos persona”. Esto implica la designación de la manera de ser del individuo.
Toda personalidad está conformada por varios atributos que responden a diversas categorías funcionales. Por lo que es necesario considerar los procesos cognitivos, como la percepción, el razonamiento o la memoria. También, hay que tomar en cuenta los procesos conativos, como los intereses, la voluntad y la motivación. Asimismo, se deben incluir los procesos emocionales, como la ira, el miedo y la ansiedad. Finalmente, la activación y las funciones neuroendocrinas, forman parte de los procesos biofísicos que también determinan el comportamiento humano.
Este video habla mas del tema:
No hay comentarios:
Publicar un comentario